El Cascamorras: el festival de pintura de Granada

Una vez al año, las calles de Baza se vuelven negras. No por el humo ni por la sombra, sino por la pintura: miles de personas la lanzan, la esparcen y la llevan con orgullo mientras persiguen a un hombre por toda la ciudad. Es una de las tradiciones más extrañas y alegres de toda Andalucía, y tiene lugar precisamente en una de las tres localidades donde se encuentran nuestras casas.

La leyenda de la Virgen enterrada:


La historia comienza alrededor de 1490, poco después de que la Reconquista llegara a esta zona de la provincia de Granada. Un trabajador de Guadix, que estaba trabajando un terreno cerca de Baza, desenterró una imagen tallada de la Virgen de la Piedad. Encantado con el hallazgo, hizo lo que le pareció más lógico: intentó llevarla a casa, a Guadix.

No llegó muy lejos. Los habitantes de Baza lo alcanzaron a las afueras de la ciudad, convencidos de que la imagen les pertenecía; al fin y al cabo, había sido encontrada en sus tierras. Lo que podría haber terminado en una auténtica pelea acabó convirtiéndose en una decisión que, desde entonces, ha dado forma al calendario festivo de toda la comarca.


Una tregua nunca del todo resuelta.


La decisión fue sencilla y un tanto ingeniosa: la Virgen permanecería en Baza para siempre. Pero Guadix, como compensación, tendría permiso para celebrar su propia fiesta en su honor cada año, mientras existieran ambas ciudades.
Y eso es exactamente lo que ha ocurrido durante más de 500 años. En lugar de convertirse en una conmemoración formal y polvorienta, la fiesta evolucionó hasta transformarse en algo mucho más animado: una recreación anual en la que un hombre que interpreta el papel de «Cascamorras» intenta, una vez más, llevarse la Virgen de vuelta a Guadix, mientras todo el pueblo de Baza sale a la calle para impedírselo.

Cómo se celebra hoy:


Cada año, el 6 de septiembre, el personaje de El Cascamorras corre desde Guadix hasta Baza, intentando llegar hasta la Virgen antes de que la multitud consiga marcarlo con pintura. Nunca lo logra, y ese es precisamente el objetivo de la tradición. Miles de personas se alinean a lo largo del recorrido, preparadas para cubrirlo a él y cubrirse entre ellas de pintura negra de pies a cabeza. Tradicionalmente se utilizaba aceite quemado; hoy el Ayuntamiento proporciona una versión más respetuosa con el medio ambiente, pero el caos sigue siendo exactamente el mismo.


Tres días después, el 9 de septiembre, Guadix celebra su propia versión de la fiesta, esta vez con pintura de color ocre en lugar de negra.


La fiesta fue declarada de Interés Turístico Nacional en 2006 y de Interés Turístico Internacional en 2013: una confirmación oficial de lo que ambas ciudades saben desde hace cinco siglos: es una celebración a la que merece la pena asistir.


El Cascamorras desde Secretos de Sierra
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Si tu estancia coincide con el 6 de septiembre, el Cascamorras de Baza es, sin duda, una de las experiencias más memorables que puedes vivir en esta zona de España: ruidosa, alegre y completamente diferente de cualquier fiesta que la mayoría de los visitantes haya visto antes. Ponte ropa que no te importe perder, mantén una distancia prudente si prefieres permanecer limpio y consulta con la oficina de turismo local el recorrido y el horario exactos, ya que pueden variar ligeramente de un año a otro.


¿Tienes previsto estar aquí para la fiesta? Escríbenos por WhatsApp antes de reservar y te ayudaremos a organizar tu estancia para que puedas disfrutarla.

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